Alergias en niños


Alergias en niños
Creado el 02/07/2014

 

Si su niño sufre de congestión nasal persistente o se levanta de la cama con ataques de estornudos, picazón o secreción nasal abundante, probablemente sufra de rinitis alérgica, la enfermedad alérgica más común en todo el mundo y especialmente en nuestra ciudad por las características climáticas de excesiva humedad y polvo.

 
¿Cuáles son los alérgenos más comunes?
 
Los alérgenos más comunes a los cuales están expuestos las personas alérgicas son los ácaros del polvo (diminutos organismos que se encuentran en los colchones, almohadas, ropa de cama, alfombras, cortinas, muebles, etc. y que se alimentan de la piel humana), los mohos, la caspa de animales domésticos, pólenes, cucarachas, entre otros.
Existen también elementos físicos o químicos que actúan como irritantes y pueden agravar los síntomas en las personas alérgicas, y estos son el humo de cigarrillo, el polvo, partículas aerosolizadas, olores fuertes, vapores irritantes, la excesiva humedad, entre otros.
 

¿Cómo se diagnostican las alergias?

 
Si sospecha que su niño padece de una alergia lo mas recomendable es acudir a su medico pediatra o alergista el cual a través de una historia clínica detallada y el examen físico correspondiente le dará un diagnostico más preciso. Muchas veces es necesario acudir a exámenes auxiliares que ayudaran a confirmar la alergia o a identificar el alérgeno implicado en la producción de los síntomas alérgicos.
El examen auxiliar más recomendado para la evaluación de una posible alergia es la prueba cutánea de alergia, la cual consiste en aplicar en la piel mediante un pinchazo pequeñas cantidades de alérgenos de los cuales se sospecha puede tener la alergia.

¿Qué es la alergia?

Cuando nuestro organismo reacciona en forma exagerada a elementos que nos rodean y que no deberían ser nocivos es cuando se dan las alergias. Estos elementos que para la mayoría de las personas son inofensivos y que para algunos producen síntomas (alérgicos) se conocen como alérgenos. 
 
Estos alérgenos producen una reacción en el sistema inmune de las personas sensibles dando como resultado los síntomas típicos de una alergia como estornudos, secreción nasal, congestión, picazón, tos, silbido de pecho, ronchas en la piel, e inclusive anafilaxis que es una reacción más severa y que puede producir la muerte.

¿Cómo tratar las alergias?

Lo más lógico y recomendado para el tratamiento de las alergias es la evitación del alérgeno. En el caso de las alergias de tipo respiratorio como la rinitis alérgica esto se conoce como control ambiental.
En el caso de ser alérgico a los ácaros del polvo se recomienda eliminar alfombras, tapices, peluches, muebles, cortinas de tela que se encuentren en la habitación del niño alérgico. El colchón debe envolverse con una funda especial que impida el paso de los ácaros. De ser posible un deshumedecedor de ambiente que mantenga la humedad de la habitación por debajo de 50% de humedad relativa.
En caso el niño sea alérgico a la caspa de animales domésticos, se recomienda evitar el contacto con ese tipo de animales.  Si es alérgico a los mohos, pues se debe remover plantas dentro de la casa; limpiar con frecuencia las cortinas de los baños, ventanas o superficies húmedas con lejía y disminuir la humedad del hogar.
Además del control ambiental el médico le indicará los medicamentos necesarios para disminuir los síntomas de su alergia. Los más comunes son los antihistamínicos y descongestionantes, pero además se cuentan con los corticoides para administración nasal los cuales son muy eficaces, además de seguros, para el control de la rinitis alérgica.
 
¿En que consiste la inmunoterapia o las vacunas?Consiste en la administración gradual de cantidades pequeñas del alérgeno al cual la persona es alérgica con la finalidad de disminuir sus síntomas. Estas inyecciones actúan en el sistema inmunológico produciendo los cambios necesarios para que ya no reaccione en forma anormal y cada vez produzca menos síntomas de tipo alérgico. Es lo más cercano a una cura y en el caso de la rinitis alérgica esta demostrado que previene el desarrollo de asma bronquial, así como también previene el desarrollo de nuevas alergias. La duración del tratamiento dura al menos 3 años y es eficaz en el tratamiento de rinitis alérgica, conjuntivitis alérgica y asma bronquial de origen alérgico en niños a partir de los 5 años de edad. En ningún caso es útil para las alergias de tipo alimentario o urticarias.